Ballajá llega al Siglo 21 con techo verde

Ballajá llega al Siglo 21 con techo verde (galería)

 

Ballajá llega al Siglo 21 con techo verde (galería)

 
Imagínese una vista aérea de El Viejo San Juan, sin necesidad de abordar un helicóptero y mucho menos un avión. Sienta que el viento sopla una tarde soleada mientras desde lo más alto de uno de los edificios más antiguos de San Juan usted contempla la ciudad amurallada. Y para completar la escena, sepa que se trata de uno de los proyectos de administración pública más logrados de tiempos recientes. (Fotos por Roso Sabalones/NotiCel)

Esto es parte de lo que representa el techo verde que la Oficina de Conservación Histórica acaba de inagurar en la estructura del Cuartel Ballajá.

Puede pasear por el trecho eco-amigable en la azotea y detenerse en una de las tres estaciones de observación para apreciar la Isla de Cabra, el Leprocomio Antiguo y la zona industrial de Cataño. O puede también contemplar El Morro y el Océano Atlántico o simplemente todos los viejos edificios de San Juan.

Esto, según sostuvo el arquitecto Santiago Gala Aguilera, tiene el fin de ayudar al público a “entender la historia de la ciudad a través de las distintas vistas que las estaciones proveen, aprovechando la localización privilegiada del edificio”.

Santiago Gala.

Al mismo tiempo, disfrute de los helechos, limoncillos, sanguinarias, liriopes, y otras tantas plantas que están floreciendo con el fin de ambientar el llamado techo verde del último fuerte militar construido por los españoles, que eventualmente se convirtió en un hospital y hoy es un centro cultural.

Carlos Rubio.

“Es otro sueño hecho realidad. Era un espacio que no se podía desperdiciar porque las vistas más interesantes están allí”, sostuvo el director de Conservación Histórica, Carlos Rubio Cancela, sobre el proyecto que gerencia desde 2009 la arquitecta Marel del Toro.

En una de las esquinas se topará con 720 paneles foltovoltáicos que pretenden lograr un ahorro anual del servicio eléctrico de unos $60,000 de los $440,000 que consume el edificio, según explicó a NotiCel el oficial principal de informática, Eduardo Cancio. Mientras, que en otra de las áreas encontrará un sistema de aire acondicionado que eventualmente funcionará con agua de una bóveda en el propio cuartel y que, por su sonido al descorrer, parece el agua de un río. De hecho, el Cuartel tiene tanques que, de habilitarse, podrían suplir la parte alta del casco histórico.

Según detalló Cancio, el concepto persigue que cumplir con los estándares más contemporáneos de sustentabilidad al punto que “mires verde, no sólo por las plantas, sino verde por el ahorro de energía, economía sostenible”.

Eduardo Cancio.

Bajo el liderato de Rubio, la Oficina ha usado una modesta asignación de $900,000 en fondos federales para crear la base de un proyecto que persigue que el Cuartel sea verdaderamente autosotenible, al cubrir sus gastos de operación mediante ahorros de energía, y mediante atraer inquilinos comerciales atractivos para visitantes y residentes.

Y es que el titular, quien ya había trabajado en la oficina anteriormente en la década de los ’90, quiere asegurarse que se conserve la estructura y para ello que “genere su propio recurso de energía y dinero”.

Entonces, ¿qué espera para darse la vuelta por el Cuartel Ballajá y disfrutar del techo verde que las flores ya van convirtiendo en rosa, amarillo y violeta?

Para monitorear el ahorro de energía del Cuartel de Ballajá en tiempo real, pulse aquí.

 

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